Sitios de Memoria
 
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   MAPA DE REPÚBLICA DOMINICANA
 
 
 

INTRODUCCIÓN


República Dominicana constituye un punto de referencia obligada para identificar y preservar sitios de memoria asociados a la trata de esclavos y la esclavitud. Fue la isla de Santo Domingo o La Española, como los conquistadores bautizaron estas tierras, originalmente llamada Haití o Quisqueya por los aborígenes que marcaron los inicios de la colonización americana. La Isla se convirtió en receptora de los primeros contingentes de africanos para ser esclavizados en el Nuevo Mundo (l501), dando origen y evolución a la esclavitud de los africanos en las Américas, cuyas consecuencias históricas aún persisten en las sociedades latinoamericanas y caribeñas.

 

Siendo destino de la trata, el Santo Domingo español produjo hechos históricos y sociales que darían contenido al perfil de la diversidad cultural de la sociedad dominicana y caribeña, albergada en una memoria histórica de contradicciones múltiples que moldearían la esencia de la identidad cultural de nuestros pueblos, haciéndonos hermanos en la historia con África, Europa y los pueblos de América y el Caribe, para tejer en perspectiva un diálogo intercultural fructífero. Un punto álgido de esa construcción histórica de la africanía lo sintetiza la primera rebelión negra del Nuevo Mundo (Nigua, 1521) protagonizada por miembros de la etnia wolof procedentes de Senegambia.

La relación de bienes patrimoniales que registramos en este proceso de búsqueda y de afirmación identitaria son expresiones fieles de las huellas y el legado histórico asociado a La Ruta del Esclavo. Encontramos asentamientos humanos del ethos africano y español, ruinas y monumentos de los primeros ingenios y trapiches azucareros de América; espacios geográficos donde los cimarrones ubicaron los manieles o palenques, y la recreación viva de expresiones culturales que identifican a la comunidad dominicana. Además, las cicatrices silenciadas del puerto de desembarco y mercado negrero de Santa Bárbara.

Este recorrido de memoria nos lleva al Municipio de San Gregorio de Nigua, provincia de San Cristóbal, comunidad dueña de una singularidad cultural tangible e intangible relacionada con la esclavitud y el cimarronaje y con su conjunto histórico monumental propuesto: el Ingenio de Boca de Nigua (s XVIII), el Ingenio de Diego Caballero (s XVI) y la Ermita de San Gregorio Magno (s XVI). Estamos registrando, además, las instalaciones del ingenio colonial Cepi-Cepí (s XVI) en el municipio Las Charcas de la provincia de Azua de Compostela, y en la misma región sureña, presentamos la comunidad de El Naranjo, ciudad reducto de un maniel de Neiba (s XVIII), que existió en la provincia Barahona.

Todos estos sitios de simbologías infinitas guardan una relación dialéctica con expresiones culturales de alto valor patrimonial de cohesión comunitaria; plazas ceremoniales, sitios arqueológicos, senderos ecológicos representativos de la diversidad biológica caribeña y la de flora medicinal, arquitectura vernácula, santuarios de prácticas de religiones de influencia africana, tradiciones musicales y danzarias, rituales populares, fiestas populares, mitos y enigmas asociados a la tradición oral, curativa y culinaria, y una población que reivindica su africanía en un contexto étnico social hostil. Es la República Dominicana, potencialmente, un nicho privilegiado para resituar los estudios y la revalorización de la presencia africana en el Nuevo Mundo.